Ciudad de México
28 de enero de 2004

 

Lic. Roberto Madrazo Pintado.
Presidente del Comité Ejecutivo 
Nacional del PRI,
P r e s e n t e

Como resultado de una decisión de la asamblea general de asociados, fui electo Presidente de la Fundación Colosio el 17 de abril de 2002 para desempeñar ese cargo durante los siguientes cuatro años.

Tu desdén hacia los trabajos de la Fundación fue manifiesto desde el primer día.  Sin apoyo político ni económico del Comité Ejecutivo Nacional,  y bajo una atmósfera de hostilidad persistente, la Fundación inició, pese a ello, un amplio programa  de reuniones y consultas en todo el país destinadas a la integración de la Plataforma Electoral para   las elecciones de 2003.  A partir de las propuestas, programas y estrategias surgidas del seno de los múltiples foros de trabajo organizados por la Fundación, nuestros candidatos obtuvieron claros triunfos en las urnas.  Con esas victorias el PRI consolidó y amplió su mayoría relativa en el Congreso.  Lo anterior es resultado de la calidad democrática de nuestros candidatos, del eficaz activismo de nuestros militantes y de las propuestas concretas de la Plataforma.  Se debe a ellos.  No a ti, Roberto.

En el proceso de elaboración de la Plataforma participaron priístas  de todo el país.  Nuestros gobernadores y legisladores; cuadros profesionales y técnicos que ven en la Fundación una vía digna para su quehacer político; técnicos y expertos; dirigentes sociales; organizaciones nacionales, estatales y municipales, así como las filiales de la propia Fundación, conformaron, con su trabajo y su experiencia, nuestra base esencial para ganar con ideas y con limpieza las elecciones legislativas de 2003.  Todos ellos participaron en el Consejo Político Nacional celebrado hace un año y rechazaron de manera abrumadora los intentos de introducir en la Plataforma párrafos  contrarios a la Constitución de la República y a los Documentos Básicos del PRI. Recuerdo, sin embargo, que, durante el largo proceso de integración de la Plataforma, nunca encontraste tiempo para leer uno solo de los textos que te envié.

La Fundación concibió e impulsó con vigor –desde 2002-- la idea de una Convención Nacional Hacendaria y logró, no  obstante el  poco aprecio de la Presidencia a tu cargo hacia este otro tema sustancial para el Estado y para el partido, su materialización en el proceso que ahora está en marcha.  Bien sabes de su trascendencia histórica, pero te has mantenido al margen de los trabajos de la Convención porque sabes que su rentabilidad política en nada te beneficia.  No es una vía que te acerque a tu pretendida  candidatura presidencial.

Tu hostigamiento hacia nosotros se recrudeció a partir del momento en que la Fundación  --en cumplimiento de la Declaración de Principios, los Estatutos, el Programa de Acción y la Plataforma Electoral del partido--  hizo pública su inequívoca posición de fundado rechazo a las presiones gubernamentales privatizadoras de los sectores  eléctrico y petrolero  del país.  Ese fue y es nuestro punto de ruptura.  La privatización es impulsada por un gobierno que está en su derecho de proponerla, pero debe ser rechazada de plano por un partido, el nuestro, que tiene  la obligación histórica y política, jurídica y moral de oponerse a ella.  Los principios cuentan, Roberto, cuentan y pesan aunque para ti sean completamente prescindibles.

Ante una cuestión nacional de tan graves consecuencias, tu has guardado silencio o has dado respuestas ambiguas o evasivas.  ¿Dónde está el liderazgo del PRI en un tema que atañe a sus raíces mismas?  Tan obsecuente como subrepticia, tu actitud significa  una inadmisible colaboración con el gobierno. Tu postura va en contra de la Constitución General de la República y contraviene con flagrancia los Principios y el Programa, los Estatutos y la Plataforma Electoral del partido.

Tu silencio se volvió clamoroso cuando, en ejercicio de mi deber y de mi derecho, defendí los Documentos Básicos del PRI durante la visita que a nuestra sede nacional hizo el Secretario de Energía.  Tu ostentoso distanciamiento con respecto a  mis palabras fue grato al adversario que  estaba en su papel:  quería convencernos sobre lo que cree  o su gobierno pretende.  Yo estaba en el mío y le hice ver que en su Plataforma el PRI dispone de un proyecto completo de reforma al sector eléctrico, viable y nacionalista, enriquecido por la aportación de nuestros mejores técnicos, aquellos que durante años han servido a México y consolidado las bases de su crecimiento.  Pero ése es uno de nuestros documentos esenciales que nunca te interesó leer.

También mueve a sospecha tu notoria ausencia en el debate acerca de la privatización silenciosa de PEMEX y tu indefinición sobre los inconstitucionales Contratos de Servicios Múltiples,  cuyo rechazo explícito forma parte de nuestra Plataforma Electoral, aprobada por el Consejo Político Nacional a propuesta de la Fundación Colosio el 13 de enero de 2003.

De eso hace apenas un año.  Tu estabas ahí cuando ocurrió, pero nada has dicho ni hecho al respecto.  Miras hacia otro lado.  Miras sólo hacia 2006.

Como puedes advertirlo, son muy hondas nuestras divergencias políticas e insuperables nuestras diferencias éticas.  Pensamos de modo  distinto  en éstos y otros temas, particularmente en los que conciernen a tu caótica e indefendible conducción del partido.  No podemos entendernos:  concebimos al Estado, a la política y al PRI de manera radicalmente diferente.

Considera esta carta como una muestra más de mi conducta de escrupuloso apego a los principios y normas que rigen al PRI y a la propia Fundación Colosio.

No omito insistir en que es de elemental justicia y decoro que el Comité Ejecutivo Nacional cubra la totalidad de las percepciones, mensualidades, aguinaldos e indemnizaciones de ley que vergonzosamente adeuda a los trabajadores de la Fundación.

 RODOLFO ECHEVERRIA RUIZ

 


 

Artículos de la Fundación Colosio de Coahuila, A.C.

Convención Nacional Hacendaría: Federalismo a Debate

Contrahechuras Fiscales .- Si algo ha hecho prosperar la iniciativa de una Convención Nacional Hacendaria eso es, sin duda, la urgencia de reformar el sistema hacendario basado en el esquema de coordinación fiscal vigente desde 1980 y definir las nuevas reglas del juego en materia de federalismo fiscal. No hay nadie que se oponga a la idea de reformar un sistema tributario que recauda poco y mal y que distribuye peor.

Algunos botones de muestra: para este año se calcula que “los recursos tributarios como porcentaje del producto interno bruto (pib) en México serán de 9.9 por ciento; en Canadá del 35.8 por ciento; y en Estados Unidos del 29.7 por ciento”, mientras que en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (ocde) “será de alrededor del 37 por ciento”. De mal en peor si se considera que en 1997 la recaudación en México fue de 16% del pib, en tanto que el promedio de los países de la ocde era de 27% del pib. Más grave aún si a lo anterior se agrega que una tercera parte del ingreso fiscal del gobierno federal proviene de las ganancias del petróleo, lo cual exhibe la enorme ineficacia recaudatoria de la hacienda pública: “mientras que el promedio de recaudación de la ocde —apunta Luis Rubio— es de 8 a 9 por ciento por concepto de isr para las personas físicas, en México la recaudación por este concepto es de alrededor de 1.8 por ciento. […] Por lo que se refiere a las empresas, la recaudación en México es aproximadamente del 1.9 por ciento del pib, comparado con 3.5 por ciento de los países de la ocde. […] Finalmente, mientras que las naciones de la ocde recaudan aproximadamente el 10 por ciento del pib por concepto de iva (o similar), la recaudación por este concepto en México es de aproximadamente 3 por ciento del producto”.

En suma, una cobija fiscal insuficiente, deshilachada y mal repartida, que ya no aguanta más jalones.

  ¿Federalismo o Feudalización?

Lo dicho: nadie discute la exigencia inaplazable de un nuevo federalismo que reordene, bajo coordenadas democráticas, las relaciones político-administrativas entre el gobierno central y las entidades de la República, que fortalezca las finanzas públicas y distribuya recursos y responsabilidades de forma eficaz y estratégica. Se trata de una demanda legítima y necesaria que, sin embargo, se ha convertido, en cierta medida, en una plataforma sobre la cual se ha levantado un nuevo liderazgo político: el de los gobernadores.

Solos o a través de la Confederación Nacional de Gobernadores (Conago), los ejecutivos estatales se han convertido en un poder fáctico: han ganado interlocución y espacios de poder frente al presidente Fox, al interior de sus respectivos partidos políticos, en el Congreso de la Unión —quizás su influencia sea más visible en la Cámara de diputados—, ante la opinión pública, el sector empresarial, incluso frente a actores políticos y económicos internacionales en virtud de las oportunidades —el escaparate— que ofrecen los foros multilaterales como el que tuvo lugar el mes pasado en Monterrey y la relación directa entre entidades de diferentes naciones (por ejemplo de los estados fronterizos de México y Estados Unidos).

  Nuevo Federalismo

No se trata sólo de atribuciones delegadas o responsabilidades adquiridas. La discusión acerca del nuevo federalismo desborda, por mucho, los cauces de un “proceso administrativo” de descentralización de facultades y recursos públicos. Va más allá de discutir —como si fuera un pastel— la repartición administrativa del país y la transferencia de atribuciones del centro hacia la periferia.

La revisión del federalismo en México no debe ser la coartada de algunos gobernadores con vocación de señores feudales —como los hay en la Conago— que pongan en riesgo las finanzas públicas, que respondan a interés personales o partidistas, que balcanicen la administración pública.

Bajo coordenadas democráticas, como las que hoy gobiernan al país, el debate sobre el federalismo involucra temas como la división y el equilibrio entre poderes y niveles de gobierno, la vigencia del pacto federal sin mella de la soberanía de cada estado, la rendición de cuentas y la transparencia en el manejo de los recursos públicos y la necesaria  reforma jurídico-institucional en cada estado que dote de los mecanismos para hacer eficiente la descentralización de atribuciones y facultades hacendarias, por ejemplo: leyes estatales de transparencia y acceso a la información pública, atribuciones fiscalizadoras del Legislativo local para revisar el manejo del presupuesto por parte del Ejecutivo, auditorias federales sobre los recursos que ejercen estados y municipios, etcétera.

No debe pasar de largo a la Convención que una de las razones de los ciudadanos en contra de pagar impuestos es la evidencia del mal manejo de los dineros públicos. Si prevalece en la Convención Nacional Hacendaria una visión federalista, en clave democrática, sus conclusiones responderán al reclamo social por eficacia y transparencia y los gobiernos desplegarán sus recursos y capacidades de gestión hacia los temas mayores —el empleo, particularmente—, informando a la sociedad sobre sus programas, los recursos necesarios y la manera en que los ejercen. La receta es simple: que lo público se haga público.

  Crece 241% en Jalisco el sueldo de Diputados
Incrementan salario de 22 mil 600 pesos al mes a 
77 mil 134 en sólo cinco años .

En cinco años, el sueldo de un Diputado ha crecido en un 241 por ciento, ya que de ganar 22 mil 600 pesos al mes en 1998, pasó a 77 mil 134 pesos en el 2003, según información proporcionada por el Congreso.

La diferencia entre el 98 y el 2003 es de 54 mil 534 pesos.

El crecimiento más fuerte se dio en el cambio de Legislatura, es decir, en el 2001, cuando los sueldos pasaron de 34 mil 415 a 71 mil 518 pesos, un crecimiento del 108 por ciento.

El justificante utilizado entonces fue el proceso de homologación de los ingresos legislativos con los del Ejecutivo, argumentando que los sueldos de los Diputados no eran proporcionales al trabajo y responsabilidad que tenían.

En la información que el Congreso entregó a PALABRA, a través de la Ley de Transparencia, se puede observar que durante el 98, 99 y el 2000 el Oficial Mayor ganaba más que un Diputado.

Durante más de seis años, los Diputados no habían transparentado sus ingresos; al ser cuestionados sobre sus percepciones daban cifras aproximadas, aunque señalando que recibían apoyos como despensa y transporte.

A finales del 2001, en medio de fuertes críticas al Alcalde de Guadalajara, Fernando Garza, y a los regidores tapatíos, por haber ocultado el monto de sus ingresos, la bancada del PAN propuso modificaciones a diversas leyes y se creó el Comité Técnico de Valoración Salarial (CTVS) encargado de hacer un estudio de los sueldos y recomendar un salario justo.

Con las recomendaciones del CTVS, los Diputados se vieron obligados a revelar y bajar su sueldo, aunque no de manera considerable, ya que de ganar más de 81 mil pesos, lo disminuyeron a 80 mil pesos menos impuestos.

Del 2001 al 2002, el sueldo de los Diputados no tuvo incremento, pero en el 2003 experimentó un aumento de 6 mil pesos, por lo que las percepciones después de impuestos son de 77 mil 134 pesos mensuales.

Para el 2004, los ex Diputados locales proyectaron un incremento al salario del 4 por ciento que no se hizo efectivo, sino que se dejó como "colchón" para que, si los actuales Legisladores lo desean, puedan aumentar su sueldo sin perjudicar el presupuesto del Congreso.

¿Dieta legislativa?

Ingresos después de impuestos de los Diputados jalisciences, según cifras oficiales.

1998               22,600 pesos

1999               27,926 pesos

2000               34,415 pesos

2001               71,518 pesos

2002               71,518 pesos

2003               77,134 pesos

 

Fernanda Carapia, Palabra/ Jalisco, 9 de Febrero de 2004.

 

Para variar:
¿Cómo está conectado Internet?

A finales de los años cincuenta, la estadounidense Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada (ARPA) se percató de la vulnerabilidad de los sistemas informáticos integrados por una computadora central conectada a múltiples terminales. Así, en caso de un conflicto bélico, de la destrucción del equipo principal o la afectación de la central telefónica encargada de la conexión, las terminales quedarían convertidas en simples máquinas de escribir. La solución al problema consistía, pues, en descentralizar el sistema.

En 1965, una computadora situada en el Instituto Tecnológico de Massachussets y otra en la empresa System Development Corporation, en California, se comunicaron por vez primera. Cuatro años después nacio Internent, luego de que ARPANET ultimó las conexiones de las cuatro computadoras precursoras interconectadas y transmitió el primer paquete de datos.

Hoy la red de redes está unida por incontables líneas telefónicas, cables submarinos y enlaces por satélites. Al no existir un control central, cualquier sistema que adopte el protocolo de Internet y establezca una conexión telefónica puede unirse a ella. Los cables submarinos juegan un papel muy importante. A diferencia de lo que ocurre con los satélites, que sólo pueden ofrecer una amplitud de banda ancha limitada, los cables de fibra óptica permiten una enorme circulación de datos.

La complejidad del cableado ha llevado a las compañías responsables de los tendidos y de satélites, como KDD O Cable & Wireless, a confeccionar verdaderos mapas de comunicaciones informáticas.

Algunas empresas, como Tele-Geography o la consultoría Matriz Internet and Directory  Services (MIDS), realizan también cartografías globales que comercializan por medio de la red. El análisis de estos mapas demuestra que, a pesar de que en Estados Unidos las infraestructuras son mejores y el coste de acceso de Internet es menor, el número de usuarios europeos supera al de los estadounidenses, principalmente porque hay más población en el Viejo Continente. Según un reciente informe de la Comisión Europea, España mantiene uno de los precios más altos de conexión. 

Es quizá por ello que sólo 15% de los hogares españoles están conectados, lo que sitúa a este país en la cola de Europa. Además, a pesar de los avances en comunicaciones, los usuarios se quejan a menudo de la lentitud de la red. Este fenómeno no sólo se debe a posibles problemas en la computadora personal o a la lentitud de los modems, sino a que en determinadas horas aumenta enormemente el número de usuarios conectados. Entre las 10:00 y las 18:00 horas se forman verdaderos tapones, lo que causa que algunos servidores, en especial los situados en Estados Unidos, se atasquen, ralentizándose aún más el flujo de datos. Por eso los expertos recomiendan que los grandes paquetes de datos se envíen o descarguen entre las 18:00 y las 10:00 horas.